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Voy a cuidar tu bondad más que con plegarias

Por Pablo Moledo

Claudio “Pocho” Lepratti, así lo llamaban. Como de costumbre se encontraba cocinando para los pibes de Ludueña en Rosario después recorrer con su bicicleta cada rincón del barrio. Ya era la hora de poner la mesa, el guiso de arroz estaba a punto. Sonaron los disparos de la policía que impactaron contra la escuela. Pocho sale a la terraza y grita:
– No disparen hijos de puta que acá solo hay pibes comiendo.
Algunos dicen que semejante grito vibró lejos por todo el continente. Al instante viene el momento aleccionador, una bala de itaca recortada atraviesa su garganta. El que se quiera comprometer con los más débiles que sepa lo que le espera. Su asesino dijo que disparó sin apuntar y que no sabía si tenía balas de goma o de plomo.
“Pocho” que finalmente murió un 19 de diciembre del 2001, cuidó la bondad de Dios más que con plegarias como sentenció la canción.
Sus allegados, quienes tuvieron la suerte de conocerlo andan diciendo que lo ven por los barrios más profundos y necesitados de Rosario. Pero claro, ya no lo pueden matar…es el “ángel de la bicicleta”.

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