Opinion

Tomás Insúa: «Los católicos tenemos que salir a la calle, movilizarnos políticamente por el clima»

«Los reaccionarios que critican al Papa quieren que la Iglesia se quede en el pasado», afirma el director ejecutivo del Movimiento Católico Mundial por el Clima (MCMC)

«Las doce veces en que Jesús reza en el Evangelio, las doce veces, está fuera: en la montaña, en la calle, en el lago… por alguna razón, los cristianos en los últimos siglos… nos hemos encerrado. No está mal rezar en el templo, Jesús también iba a la sinagoga, pero Jesús rezaba afuera»

Esta tarde, las calles de Madrid se convierten en el centro de la reivindicación por el planeta. Centenares de miles de personas caminarán entre Atocha y Nuevos Ministerios, con el protagonismo de última hora de Greta Thunberg, y un llamamiento a los líderes que participan en la COP25 para que se pongan manos a la obra. Porque el tiempo apremia.

Entre ellos, muchos católicos, que antes se congregaban en la iglesia de los Jerónimos para orar por la Madre Tierra. Pese a los negacionistas y los que sufren de ‘pachamamitis’, hombres y mujeres de fe caminan junto a toda la Humanidad para clamar, con una sola voz, por la ecología integral. Entre los organizadores de la marcha, el Movimiento Católico Mundial por el Clima. Hablamos con su director ejecutivo, el argentino Tomás Insúa.

¿Qué podemos aportar los católicos a la lucha contra el cambio climático?

Lo más importante está dicho en Laudato Si. Tenemos un mandato muy claro del Papa Francisco. ¿Qué podemos hacer? Como católicos tenemos que conocer este mensaje, entender sus motivaciones. Hay muy poco conocimiento en la Iglesia de lo que supone esta encíclica… La diferencia con otros textos es que tenemos una bomba climática que está a punto de estallar. Tenemos poquísimo tiempo y hay que acelerar nuestra respuesta.

Tal vez, los que tienen puestos de responsabilidad en la Iglesia están más acostumbrados a encíclicas doctrinales, y no se han dado cuenta de que la defensa de la Casa Común es relevante. ¿O tal vez sí?

Hay de todo un poco, pero lo que hay que decir bien claro es que Laudato Sí está dentro de la Doctrina Social de la Iglesia y de la tradición, pero es la primera vez que un texto de un Papa conecta la realidad social a la crisis ecológica mundial. Es un tema nuevo, y la Iglesia, lamentablemente, todavía lo ve así, pese a que san Francisco de Asís, hace 800 años, nos planteó seriamente la cuestión, o incluso más allá, en la propia vida de Jesucristo, del amor a la Creación. Tenemos que volver a las raíces, conocer lo que nos quiere contar el Papa, pero más importante aún, ponerla en práctica.

Y hacerlo en tres dimensiones: por un lado, incluir la Creación dentro de nuestra espiritualidad, la conversión ecológica. Tenemos que cambiar la forma en que nos relacionamos con la Creación, estamos desconectados de la Creación, tenemos que recolocarla.

Algo tan simple, que me gusta remarcar, es rezar con la creación, rezar fuera, al aire libre. Las doce veces en que Jesús reza en el Evangelio, las doce veces, está fuera: en la montaña, en la calle, en el lago… por alguna razón, los cristianos en los últimos siglos… nos hemos encerrado. No está mal rezar en el templo, Jesús también iba a la sinagoga, pero Jesús rezaba afuera. Detalles como estos, que son sencillos, resultan fundamentales para desarrollar esa espiritualidad ecológica.

Eso conlleva dificultades y quejas. Hace pocas semanas, surgió la polémica con el robo de las estatuas de la Pachamama, o la oración con los indígenas, tras la que tanto se criticó al Papa. Se le ha llegado a tachar de hereje. ¿Tiene el Papa oponentes duros dentro de la Iglesia?

Es una gran pregunta…. Sí, hay un tema de fondo de qué significa ser cristiano. Pero en términos más prácticos, y estas son las otras dos dimensiones de la propuesta que nos hace el Papa Francisco, son cambiar estilos de vida, predicar con el ejemplo. Tenemos que demostrar que otra forma de vivir es posible. Tenemos que cambiar el estilo de vida despótico y contaminante a un estilo de vida sostenible y de cuidados. Y también a nivel institucional, parroquias, universidades, deben implementar medidas de acceso y sostenibilidad… Y otra dimensión, la de incidir políticamente . Tenemos que alzar nuestra voz, salir a la calle con los estudiantes, movilizarnos políticamente, no partidariamente… Hay que poner presión sobre las elites, que tienen en sus manos el destino de la humanidad, y que lamentablemente escuchan sólo a las multinacionales, y no a la gente. Tienen que rendir cuentas.

Tomás Insúa, con el Papa Francisco

Llevamos más de seis años de pontificado. ¿Ves al Papa con fuerzas para seguir adelante?

Absolutamente. Es un Papa que ha recibido sus golpes, como pastor profético. Pero él sigue adelante, animado por el espíritu santo. Todavía está bien de salud…

¿Tenéis la sensación de que ahora viene ‘lo bueno’, que ahora se va a apretar el acelerador de las reformas? ¿Es un camino sin retorno?

Absolutamente. Claramente hay algunas voces críticas, reaccionarias, que no es casualidad que sean las mismas voces que critican el Concilio Vaticano II. Son voces que lo que quieren es que la Iglesia se quede en el pasado… son sectores pequeños y marginales. Hacen mucho ruido, son muy efectivos comunicativamente… Pero el católico normal no quiere quedarse en el pasado, acompaña al Papa Francisco. Es claro, y el Espíritu Santo está empujando esto. Estamos convencidos de que Dio está operando y apoyando el trabajo que está haciendo el Papa Francisco

Tenemos muchas buenas noticias por delante. Como todo profeta, Francisco ha sido golpeado. Todos lo han sido, empezando por Jesús. La humanidad no ha cambiado, así que …pero vamos para adelante.

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