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San Miguel; continuidad en la gestión ¿Continuidad política?

Oficialismo y oposición desde foja cero comienzan a trabajar en clave política después de la contienda 2019 que arrojó como intendente a Jaime Méndez. No solo como intendente cabe aclarar, sino como sucesor natural de Joaquín de La Torre en el distrito.

La pregunta que sigue hacer es si la continuidad es total, es decir, si la política también será una variable que los nuevos “Regatas Boys” trabajaran como los anteriores.

El discurso del oficialismo local hacia afuera y como de costumbre sigue siendo “trabajamos en equipo”, “Joaquín siempre nos dice…”, lo cierto es que cada 4 años la política se reconfigura y la particularidad que le toca a la nueva gestión es el contexto adverso dado que la correlación con las dependencias provincial y nacional respectivamente en términos políticos no son las deseadas.

Con la gestión (sobrada los 4 años anteriores vale aclarar, por recursos extraordinarios que De La Torre bajó por ser ministro de Vidal y en detrimento de otros municipios) hacían política de cara al vecino, con la política establecían los acuerdos necesarios para cerrar con espacios opositores y también espacios propios en tanto color político pero no en cuanto a pertenencia como por ejemplo, agrupaciones y referentes de San Miguel y sobre todo ciudad Santa María.

Le han llegado al habitante de Santa María como ni siquiera lo había hecho Joaquín aunque claro, los recursos fueron gestionados desde provincia por éste. No obstante han tenido mérito propio dado que no cualquiera puede canalizar y potenciar un capital político que le es dado a diferencia de quienes creen que con recurso se hace cualquier cosa. Ni el exceso de recursos por encima de la política te garantiza el triunfo, ni el exceso de política por encima de la administración de recursos, algo que De La Torre ha manejado en perfecto equilibrio ¿Esta gestión entiende lo mismo? ¿Se puede prescindir de la política más aun en contextos adversos?

Las “grietillas internas” son una realidad siempre, son parte de las pujas internas naturales de la política, algo que se sortea desde el consenso y con la voluntad de hacerlo. Desde diciembre para este tiempo que viene trascendiendo desde filas internas, en voz alta, por redes y por lo bajo sumisamente (a la espera de que la historia les regale la oportunidad de devolver el vuelto) la ingratitud del núcleo duro “Regata Boys” que aduce la victoria a la gestión. En esa ecuación no entra el peso ni el valor de ningún referente y por supuesto, la paga es baja. Al malestar de la práctica Regatera se suma el problema de tener que contener a partes de la estructura provincial dentro del gabinete local. Tal es el caso de la secretaría de medio ambiente.

El desafío; atender a la política para seguir fortaleciendo la cohesión interna sin subestimar situaciones. No vaya a ser que alguna variable se les desmadre en un contexto adverso, alguna variable que no se la vean venir. La política siempre fue el recurso. El COVID-19 fue desestimado por algunos países y sufrieron lesiones importantes. “Atender o dejar hacer, dejar pasar”  es la cuestión.

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