Opinion

“Los mártires nos enseñaron lo que significa amar; y lo hicieron más con obras que con palabras”

Con exposiciones fotográficas, una «procesión de farolitos”, así como otras actividades culturales y religiosas, miles de personas de distintas edades se unieron a la comunidad universitaria para denunciar la impunidad que persiste sobre la masacre

Miles de personas conmemoraron este sábado el 30 aniversario de la masacre de seis jesuitas, cinco de ellos españoles, y dos de sus colaboradoras, hecho ocurrido durante la pasada guerra civil de El Salvador (1980-1992). Todo El Salvador se volcó en el 30 aniversario de la masacre de la UCA. «Los mártires nos enseñaron lo que significa amar, y lo hicieron más con obras que con palabras», subrayó, en una vibrante homilía, el padre Andreu Oliva.

La masacre ocurrió en la madrugada del 16 de noviembre de 1989, cuando efectivos del ahora proscrito batallón Atlacatl asesinaron a los sacerdotes Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín Baró, Amando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López, así como a Elba Ramos y su hija adolescente Celina, dentro de las instalaciones de la Universidad Centroamericana «José Simeón Cañas” (UCA).

Con exposiciones fotográficas, una «procesión de farolitos”, así como otras actividades culturales y religiosas, miles de personas de distintas edades se unieron a la comunidad universitaria para denunciar la impunidad que persiste sobre la masacre. El público incluyó a delegaciones internacionales a las que se unió el congresista estadounidense Jim McGovern y el secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica de España, Juan Pablo de Laiglesia.

La peregrinación, que avanzó por las calles internas del campus y su periferia, incluyó a miles de personas que llevaban velas, palmas adornadas de colores y pancartas con imágenes de los «mártires de la UCA”. Quienes participaron también hicieron un «viacrucis» en el que pidieron por las víctimas del desplazamiento interno forzado y la migración irregular. Las actividades de conmemoración concluyeron con una misa y una vigilia.

Foto de la procesión de farolitos dentro de la UCA.

La peregrinación avanzó por las calles internas de la UCA y su periferia.

Los jesuitas también se multiplicaron en camisas, pañoletas y bolsos que portaban quienes marcharon, y que también recordaron a san Óscar Arnulfo Romero, el primer santo salvadoreño que fue asesinado en 1980 por un francotirador de un escuadrón de la muerte de ultraderecha.

Amenaza de impunidad

Tras 30 años de la masacre, catalogada en al menos tres ocasiones como un crimen de lesa humanidad por la Corte Suprema de Justicia (CSJ), no cesan las peticiones de justicia por la comunidad jesuita salvadoreña, ni los esfuerzos, de acuerdo a diversos analistas, de algunos partidos políticos por mantener la impunidad.

Los señalados, cuya inclusión en el proceso está en manos de la Fiscalía salvadoreña, son el expresidente Alfredo Cristiani (1989-1994), los generales Humberto Larios, Juan Bustillo, Francisco Fuentes, Rafael Zepeda, el fallecido René Emilio Ponce y el coronel Inocente Montano, quien enfrenta un juicio en España.

Via Crucis por los mártires de la UCA

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