Opinion

Francisco: «Lo más importante en la vida es hacer de la vida un regalo»

No le llamó “Piedra” porque fuera un hombre sólido y de confianza. No; cometerá muchos errores, llegará incluso a negar al Maestro. Pero eligió construir su vida sobre Jesús (…) Jesús es la roca en la que Simón se convirtió en piedra»

«Envío un abrazo espiritual a mi querido hermano el Patriarca Bartolomé, con la esperanza de que puedan reanudar nuestras visitas mutuas lo antes posible»

«Es un regalo encontrarnos rezando aquí, cerca del lugar donde Pedro murió como mártir y está enterrado», saludó el Papa a los fieles que, cada vez más, se congregan en la plaza de San Pedro en torno al Angelus. En el día de Pedro y Pablo, las dos columnas de la Iglesia, Francisco recordó que «no se convirtió en un héroe porque fue liberado de la prisión, sino porque dio su vida allí. Su don ha transformado un lugar de ejecución en el hermoso lugar de esperanza en el que nos encontramos».

Y es que, señaló Bergoglio, «lo más importante en la vida es hacer de la vida un regalo». En ese momento, el Papa recordó a «tantos ancianos que han sido alejados de sus familias, como si fueran materiales de descarte. Y éste es un drama de nuestra vida». «En la vida de los hijos y los nietos no se hace don la vida de nuestros mayores», lamentó Francisco, quien recordó que «Dios desea hacernos crecer en el don».

Francisco, en el Angelus


«Crecemos y nos donamos a los demás», como hizo San Pedro, que primero fue liberado y luego acabó muerto en Roma. Porque «Dios ve más allá y nos invita a llegar más lejos, a buscar no sólo sus dones, sino a Él; a confiarle no sólo los problemas, sino la vida», como hizo Pedro cuando respondió a la pregunta de Jesús: ¿Quién crees que soy yo?.

«Jesús no es una estatua»

«Jesús dice bienaventurado, es decir, literalmente, feliz. Tomemos nota: Jesús dice Bienaventurado eres a Pedro, que le había dicho Tú eres el Dios vivo. ¿Cuál es entonces el secreto de una vida dichosa, feliz? Reconocer a Jesús, pero a Jesús como Dios vivo, no como una estatua«, apuntó Francisco.

Porque «no importa saber que Jesús fue grande en la historia, no importa apreciar lo que dijo o hizo: importa el lugar que le concedo en mi vida». Así lo hizo Simón, y por eso Jesús lo llamó Pedro. «No le llamó “Piedra” porque fuera un hombre sólido y de confianza. No; cometerá muchos errores, llegará incluso a negar al Maestro. Pero eligió construir su vida sobre Jesús (…) Jesús es la roca en la que Simón se convirtió en piedra». 

«Y yo, ¿cómo presento la vida? ¿Pienso sólo en las necesidades del momento o creo que mi verdadera necesidad es Jesús, que hace de mí un regalo? ¿Y cómo construyo mi vida, sobre mis capacidades o sobre el Dios vivo?”, dijo el Papa, dejando las preguntas abiertas. 

Tras el Angelus, Francisco rezó «para que cade persona que vive en Roma lo haga con dignidad y se encuentre con el alegre testimonio del Evangelio», y recordó cómo este año no pudo acompañarles una delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla. «Este año no fue posible debido a la pandemia. Por lo tanto, envío un abrazo espiritual a mi querido hermano el Patriarca Bartolomé, con la esperanza de que puedan reanudar nuestras visitas mutuas lo antes posible».

«Quiero recordar a tantos mártires que fueron asesinados en tiempos de Nerón en estas mismas tierras», finalizó Bergoglio.

Bartolomé I expresa su cercanía y solidaridad al Papa y al Presidente Mattarella

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