Opinion

El coronavirus podría dejar sin escuela a mil millones de niños y niñas en todo el mundo

Mil millones de niños y niñas, aproximadamente el 60% de la población mundial en edad escolar, no tiene asegurado el regreso a las clases. 132 países no han vuelto a abrir las escuelas tras el coronavirus. Sólo uno de cada tres niños tienen asegurado volver a la escuela este curso. El impacto es brutal, sobre todo entre los más pobres, como Toy John, alumna del colegio Umodzi Katubza en el campo de refugiados de Dzaleka, en Malawi, hoy cerrado.

“Esta es sin duda la mayor emergencia educativa global a la que, como humanidad, vamos a tener que hacer frente. La pandemia no afecta tan indiscriminadamente como nos parece. Afecta especialmente a los más pobres entre los pobres”, destacó este mediodía Daniel Villanueva, Vicepresidente Ejecutivo de Entreculturas, durante la presentación de la campaña “La Vida sin Educación no se sostiene”, acompañada del Informe “La vuelta al cole. Un reto global a la sombra de la pandemia”.

“Los niños y niñas que ya vivían en situaciones de gran vulnerabilidad, como el conflicto, la pobreza, la falta de acceso al agua, el desplazamiento forzoso o la discriminación social, se han quedado descolgados de su derecho a la educación. El cierre de escuelas agrava las desigualdades en la educación y les afecta y afectará de manera desproporcionada”, subrayó Villanueva.

Gracias al trabajo de Entreculturas y del Servicio Jesuita para Refugiados, Toyi ha podido estudiar a través de las clases de radio que se emiten en el campo. Otras compañeras no han tenido tanta suerte: “No han podido volver a clase debido a matrimonios o embarazos precoces en estos meses”.

Sin posibilidad de regresar a la escuela, el riesgo -del que nos alerta Unesco- es retroceder dos décadas en los avances para lograr la educación de menores, especialmente de las niñas. Al perder el pupitre, también pierden un lugar seguro, y una educación que les ofrece herramientas para caminar por la vida. “Ningún sistema educativo está preparado para esta crisis, y sin educación la vida no se sostiene”, sostiene Lucía Rodríguez, responsable de Incidencia de Entreculturas.

Por eso, nos explica Entreculturas, su ‘silla roja’ quiere representar a los menores más afectados por la COVID-19, que son “los que ahora no pueden sentarse en ella”. Porque “Entreculturas cree posible reparar, superar la crisis, salir adelante y construir un mundo más justo e igualitario sin dejar a nadie atrás. Es momento de sostener lo esencial”. 

Sin ordenador, comedores ni internet

Los datos son aterradores. Además de los mil millones sin cole, la mitad de la población estudiantil mundial no tiene ordenador en casa y más de 700 millones no tienen internet. 369 millones de niños que necesitan comedores escolares tuvieron que buscar otras fuentes de nutrición diaria.

“Es el momento de replantearnos la educación, no podemos volver a lo mismo”. ¿Cómo debe ser la escuela? “Debemos pasar a la renovación. Tenemos que pasar revista a todo: los curriculum, los programas. La escuela debe ser inclusiva y equitativa”, sostiene la experta.

“No podemos permitir que se produzcan graves retrocesos en el camino para alcanzar antes de 2030 una educación inclusiva, equitativa, gratuita y de calidad”, afirma Lucía Rodríguez. El objetivo no es otro que asegurar la continuidad en el sistema educativo, porque si no “una nueva brecha de injusticia agrandará la crisis sanitaria y la brecha educativa ya existente”. 24 millones de estudiantes podrían no volver a la escuela en 2020, de los cuales 11 millones son niñas. 

Por su parte, Pablo Funes explicó el trabajo de Entreculturas en países como Líbano para intentar que no se interrumpa la educación en esta emergencia educativa. O Venezuela, donde «nos hemos esforzado mucho en garantizar la seguridad alimentaria de los estudiantes». «Hemos llegado al 75% del alumnado de Fe y Alegría a través de la educación a distancia”.

Tras la presentación del informe, Toy John narró su experiencia en el campo de refugiados, y mostró su esperanza en el futuro. «Mi sueño es convertirme en artista. Y mi motivación para ello es poder ayudar, llevar mensajes, sensibilizar o luchar contra la violencia de género, a través de dibujos e ilustraciones».

Por su parte, Facundo Velázquez, joven de Salta (Argentina), hizo un llamamiento a una ciudadanía global. «Veía la escuela la tierra de las oportunidades, del encuentro con el conocimiento, los valores, el otro… El cierre tan repentino de las escuelas supone un atraso a nivel sociocultural que preocupa bastante», subrayó.

Redoblar la solidaridad global

En las conclusiones del informe, Entreculturas aboga por “redoblar la solidaridad global” para estar a la altura de este desafío que amenaza uno de los principales derechos de la infancia: la educación. Estas son algunas de las peticiones:

  • Se prioricen las necesidades educativas de niños, niñas y adolescentes que viven en contextos de mayor desventaja y se impulsen medidas específicas de protección para niñas y niños en riesgo de sufrir violencia.

  • Se desarrollen medidas para asegurar una educación de calidad y libre de violencia para las niñas y se refuercen los sistemas educativos para asegurar la protección de la infancia y garantizar el bienestar psicosocial del alumnado y del profesorado. 

Además, Entreculturas reclama que que la cooperación española en educación esté orientada a garantizar el ODS 4 y, por lo tanto, que España:

  • Recupere la inversión en cooperación en la senda del 0,7%.

  • Focalice los esfuerzos en la ayuda a la educación básica, así como que llegue a alcanzar el 8% de la AOD bilateral española.

  • Incremente el porcentaje del presupuesto de acción humanitaria destinado a educación hasta llegar a, al menos, un 6% del mismo.

  • Se comprometa en el apoyo institucional y financiero con los fondos multilaterales que están abordando situaciones de emergencia educativa.

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