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DESPARECIDO EN DEMOCRACIA: Jorge Julio López: Se cumplieron 12 años de su desaparición

El 18 de septiembre se cumplieron 12 años de la desaparición del testigo clave en el juicio contra el comisario de la Bonaerense Miguel Osvaldo Etchecolatz. En este marco, Radio Sudamericana habló con Carlos Rozanski, uno de los jueces que condenó a reclusión reclusión perpetua a Etchecolatz por delitos de lesa humanidad. 

A Jorge Julio López lo desaparecieron dos veces. La primera vez fue secuestrado en 1976 durante la dictadura civico-militar. La segunda fue en el año 2006 en plena democracia.

Doce años atrás, un 18 de septiembre de 2006, a Jorge Julio López lo desaparecieron por segunda vez. El albañil platense iba a declarar ese mismo día en contra de Miguel Etchecolatz, quien fuera el jefe de la Policía Bonaerense en 1976 y responsable de manejar 21 centros de detención clandestinos.

En el año 1973, un López de 44 años de edad, conoció a un grupo de estudiantes universitarios afines a Montoneros, en la Unidad Básica Juan Pablo Maestre, ubicada en Los Hornos. A partir de allí el albañil se convirtió en una especie de militante barrial. El 27 de octubre de 1976, meses después de que los militares tomaran el poder, la policía ingresó al domicilio de López y lo secuestró tanto a él como a otros compañeros del barrio.

Dos años y medio duró su cautiverio y fueron cinco los centros de detención en los cuales habitó en ese entonces: las Comisarías quinta y octava, el Pozo de Arana, el Cuatrerismo y la Unidad 9 de La Plata. Durante su detención, Julio López fue testigo de la brutalidad militar y policial.

En el Pozo de Arana se encontró con dos de sus compañeros de la Unidad Básica, Patricia Dell’Orto y Ambrosio Di Marco. En sus declaraciones, López afirmó que sus dos compañeros estaban “todos desechos” por las torturas perpetradas por la policía. Tanto Patricia como Ambrosio fueron fusilados en presencia de López.

El albañil fue uno de los pocos detenidos en aquella época que logró ser liberado. El día 25 de junio del año 1979 su cautiverio se dio por finalizado y  volvió a reconstruir su vida junto a su mujer y sus dos hijos. Sin embargo se dedicó a observar los alrededores para averiguar a ciencia cierta en qué lugares había estado secuestrado. Asimismo, intentaba reconocer las caras de los policías que había visto en los centros de detención clandestina.

Veinte años después de haber recuperado su libertad, Jorge Julio López declaró en el Juicio por la Verdad en la ciudad de La Plata por primera vez.

En una de sus declaraciones, López relató cómo Etchecolatz comandaba a los efectivos policiales a torturar a quienes habían detenido. También mencionó que Patricia, su compañera, le había pedido que si salía con vida de allí le hiciera el favor de avisarle a sus padres dónde estaba.

Escuchar el relato de López pone la piel de gallina. Especialmente cuando decide contar cómo Patricia Dell’Orto le ruega a la policía que no la mate para poder criar a sus hijos tranquila. No la escucharon y le pegaron un tiro en la cabeza. Lo mismo hicieron con su marido, Ambrosio Di Marco.

Tras presenciar el asesinato de sus compañeros, López cuenta al juez que pensó: “Voy a esperar que me saquen a mi. Porque prefería que me maten y no que me dejen vivo”.

En relación con el genocida Etchecolatz, Jorge Julio López manifestó en aquel juicio: “Si un día salgo y lo encuentro a Etchecolatz yo lo voy a matar. Yo”.

Para López, el ex jefe de la Policía Bonaerense era un “asesino serial”, una persona que “no tenía compasión”. Y en eso no se equivocaba. En el año 2014, Etchecolatz se presentó ante la justicia con un papel en la mano. Un papel que con letra cursiva que rezaba: “Julio López secuestrar”.

Desde la segunda desaparición de Julio López era inevitable pensar que Miguel Etchecolatz estaba implicado. La amenaza presentada en ese pequeño papel en 2014 no hizo más que alimentar esa hipótesis.

El ex jefe de la bonaerense no pudo esquivar a la justicia a pesar de que López no pudo atestiguar aquel 18 de septiembre de 2006. El represor fue condenado a cadena perpetua por delitos de lesa humanidad. En el pasado mes de agosto, Etchecolatz, de 87 años de edad fue beneficiado con la prisión domiciliaria por el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata. La polémica decisión provocó el masivo rechazo de la sociedad argentina.

A pesar de haber obtenido el beneficio, el genocida continúa preso en el Hospital Penitenciario de Ezeiza debido a las otras causas que tiene en su haber.

Miguel Etchecolatz no sólo estuvo implicado en la primer desaparición de López y sospechado de haber participado de alguna forma en la segunda desaparición. También fue el responsable de comandar el operativo que culminó en “La noche de los lápices”. 

Lo cierto es que durante la dictadura militar que se abrió paso en 1976 con el nombre de “Proceso de Reorganización Nacional”, el Estado actuó por acción, deteniendo, torturando y desapareciendo a miles de personas. Jorge Julio López fue privado de su libertad y torturado. Presenció agresiones físicas, ataques con picanas y fusilamientos.

En el año 2006, cuando desaparece por segunda vez, el Estado actuó por omisión al no haberle brindado la seguridad necesaria a un testigo clave para condenar a los participantes de la parte más oscura de nuestra historia. Hoy López es un desaparecido en democracia por culpa de un Estado ausente.

Es por eso que diez años después de aquel 18 de septiembre todos nos hacemos la misma pregunta ¿Dónde está Jorge Julio López?

Radio Sudamericana

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