Opinion

A María de Itatí, en Córdoba

(Bendición al inicio de la Fiesta «El Chamamé vibra en Córdoba»)

Señora De Itatí, doña María de Nazaret, hoy tus hijos acá en Córdoba venimos a pedir tu bendición para esta fiesta. Algún distraído podrá decirnos ¿Por qué celebran si allá en Corrientes están sufriendo el narcotráfico y la inundación de estos días? Y es que como dice tu hijo Paí Julian, el chamamecero no baila… reza.(Cuando reza baila… y cuando baila reza…)

Nuestro mejor homenaje, nuestra forma de rezar en esta noche es unirnos con el canto, con el baile, con la poesía y el sapucay, que nos reúnen como hermanos y nos ponen junto a Vos.

Y así, en tus manos juntas pero no cerradas donde entra nuestro corazón nos unimos a los que sufren, y celebramos la vida.

Vos nos enseñaste a buscar la alegría y la esperanza en medio del dolor. Te alegraste cuando te dijeron que ibas a ser Madre de Dios, y eso te bastó para enfrentar las dificultades que iban a venir. Te fuiste a ser sirvienta alegre de tu prima doña Isabel, sin tener en cuenta otra cosa más que el gozo y el encuentro que regocijó al otro bebe.  Con tu esposo el carpintero José cruzaste los caminos, enfrentaste dificultades, y sin absolutamente nada más que pañales,  hicieron la mayor fiesta de la historia en el Pesebre de Belén, al que llegaron invitados los Pastores y los Magos.

Al cruzar al exilio de Egipto, que hoy entendemos sólo un poco, al vivir lejos de Corrientes los que un día tuvimos que irnos, nos mostraste que Jesús es nuestra fiesta. Por eso lo buscaste cuando se te perdió en el Templo, y aprendiste que a Él lo vamos a encontrar entre las cosas del Padre, y que las cosas del Padre siempre van a ser gozosas.

¡Cómo no va a aprender de Vos nuestro Pueblo, y nuestras gloriosas mujeres correntinas a enfrentar sus dolores y a celebrar sus festejos!

Es que  Jesús sembró en cada uno de nosotros el Espíritu Santo de la fiesta,  que se transforma en “Avío del alma”. Y cuando parece que se nos acaba, ahí estás vos como en el Casamiento en Caná, diciéndonos: “Hagan todo lo que Él les diga” Palabras que nos animan cuando metemos la pata, perdemos el rumbo, nos alejamos un poco pero sabemos que tarde o temprano como la luz lejana de tu corona, allá en tu casa de Itatí, Vos te ingenias para decirnos que nos seguís esperando y que no estamos lejos…

Mamá María que solés consolarnos en los momentos de dolor, sembrando resurrección, ayudanos hoy a celebrar y hacernos cargo de lo que pasa allá…

Los que hoy están lejos de casa, y los que estando cerca no pueden entrar porque ha llovido tanto y el agua no se marchó. Ayudanos a que escuchen nuestro canto, nuestra alegría, y haceles llegar nuestra solidaria oración, y nuestro compromiso para cuidar un poco mejor “la casa Común”.

Ayudalo a nuestro pueblo, víctima del narcotráfico corrupto, que sedujo a unos pocos hijos tuyos que no te pudieron manchar. Ayudanos a seguir sacando esta verdad, que gracias a tu mano milagrosa por fin está saliendo a la luz, después de décadas de impunidad, complicidad y temor.

Los correntinos que hoy estamos aquí venimos a ponernos a tus pies. Muchos de nosotros peregrinamos a tu casa y nos dejamos envolver en tu Camarín por tu mirada tierna, tu silencio confidente,  que como una llave nos abrió todo nuestro ser.

Hoy también queremos dejarnos animar mientras caminamos hacia la “Tierra sin mal” que buscaban los Guaraníes y que evangelizaron los misioneros. Queremos oír desde aquí los vientos musiqueros, dejarnos envolver el corazón, y ser un eco del Cocomarola en cada verano festivo sobre el escenario Sosa Cordero.

Este Coe Mbota (alba que precede al amanecer) que soñaron pioneros hace casi 40 años, hoy también es amanecer a un nuevo paso, para que la música con la que nos vas a recibir en el cielo, y a la que nos vas a invitar a bailar, suene para nosotros aquí lejos.

Seguramente ya estará celebrando con Vos, nuestro hermano Albérico Mansilla. Pero te pedimos que le digas que le mandamos tu Bendición, que esta noche lo recordamos, y nos unimos a la gran bailanta del Cielo, a la que un día también llegaremos.

Bendecinos Mamá, bendecí nuestra fiesta, ayudanos a encontrarnos, a mantenernos unidos y a no olividarnos nunca de ser “hijos tuyos”  AMEN.. .

Humbi SJ

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